La pirámide dedicada a Kukulkán, y también denominada El Castillo, se levanta de forma equidistante entre cuatro cenotes, uno al norte, otro al sur, otro al este y el cuarto al oeste. En el centro hay un cenote más que oficia de “axis mundi” o eje del mundo, “el punto donde crecía la ceiba sagrada cuyas raíces llegaban al inframundo y sus ramas a los cuatro puntos cardinales”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario